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La filosofía

La filosofía

Forté Pharma

El medio ambiente y la edad influyen en nuestro bienestar: pérdida de memoria, incomodidad visual y articular, estrés. Detrás de estos trastornos se esconden a veces unos déficits de nutrientes esenciales: vitaminas, minerales y oligoelementos. Generan desequilibrios fisiológicos que evolucionan según la edad de los individuos. 


Se plantea una pregunta: ¿Qué hay que hacer para preservar la salud? Ante todo debemos entender cómo funciona el cuerpo para tener buena salud.

El mecanismo
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El mecanismo

de la salud

A diario, nuestro cuerpo recibe pequeñas agresiones exteriores a causa de la contaminación, el tabaco, el abuso de alcohol, la alimentación, nuestro ritmo de vida, etc. Estos ataques liberan radicales libres que degradan las células y nos agreden desde el interior.

Los radicales libres son necesarios para nuestro organismo, pero en pequeñas cantidades. Cuando los radicales libres están presentes en cantidades excesivas, atacan las células y las destruyen o las dañan gravemente. Los radicales libres son el origen del detonante de muchos trastornos y enfermedades: artrosis, problemas cardíacos, artritis, envejecimiento cutáneo y arrugas, etc.

Cuando se está enfermo o herido, el cuerpo reacciona enseguida, pero lo hace con los elementos que tiene disponibles, que dependen en gran medida de los hábitos alimenticios y la condición física de la persona afectada.  Con la edad, el organismo tiene más dificultades para asimilar los nutrientes esenciales: disminuye la secreción gástrica, baja la actividad enzimática y todo el sistema inmunitario resulta afectado. A los 60 años, la inmunidad ha perdido 2/3 de su eficacia respecto a la infancia.

El resultado es que el cuerpo se defiende con menos vigor y los problemas se instalan con mayor facilidad. 

¿Una alimentación adaptada
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¿Una alimentación adaptada

Para seguir teniendo buena salud?

La alimentación juega un papel determinante para la salud. Ciertas reglas en materia de nutrición son las principales bazas para prevenir y reducir los riesgos de enfermedad. Por tanto, es importante procurar adoptar una alimentación equilibrada y llevar una vida sana.

Alimentación y vida sana

Por supuesto, una vida sana es beneficiosa si se combina con una buena nutrición y actividad física. Efectivamente, el exceso de sedentarismo refuerza el riesgo de accidentes cardiovasculares. Atención a los regímenes restrictivos, que corren peligro de inducir carencias. La alimentación tiene que ser equilibrada para aportar al organismo todos los nutrientes necesarios capaces de ayudar a prevenir riesgos relacionados con la salud.

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¿Pero cuáles son las vitaminas y

los minerales recomendados para seguir teniendo buena salud?

La importancia de las vitaminas E y C

La importancia de las vitaminas E y C


Las vitaminas E y C están recomendadas por su ayuda en la actividad antioxidante. La vitamina E  contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo. Se encuentra en el caroteno de la fruta y la verdura (espinacas, brécol) y en la piel de la fruta. También hay vitamina E en otros alimentos: aceites vegetales, yema de huevo o cebollas. La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario. Es indispensable y está muy presente en la fruta y verdura fresca: naranjas, kiwis, pimientos, etc.

El papel de las vitaminas B6 y D

El papel de las vitaminas B6 y D


La vitamina B6, presente en la carne, el pescado, los cereales integrales y la verdura fresca, es importante para el organismo. Contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario. La vitamina D  contribuye a la absorción y utilización normal del calcio y el fósforo. Está presente en el pescado y también se fabrica por la reacción del sol sobre la piel. Muchas veces son las personas de edad las que padecen carencias de vitamina D.

Otros nutrientes esenciales y plantas

Otros nutrientes esenciales y plantas


Casi todas las vitaminas están implicadas en la defensa del organismo. En particular, el hierro y la vid roja favorecen la circulación sanguínea. El magnesio contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y de los músculos. El espino blanco, la valeriana y la pasiflora ayudan a  conciliar el sueño. Por lo que respecta al calcio, es necesario para el mantenimiento de los huesos en condiciones normales.

El deporte
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El deporte

Un seguro para la salud

Una actividad física contribuye a una buena salud. El deporte combate la fatiga, permite controlar el peso y facilita la eliminación.

Más concretamente, refuerza el sistema inmunitario, aumenta la energía y la sensación de bienestar, favorece la asimilación de vitaminas, minerales y proteínas.

El ejercicio también estimula la secreción de endorfinas y reduce el estrés y la depresión.
 
Conclusión: nos interesa hacer ejercicio. 

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